Remueve la piel muerta. La piedra pómez es un abrasivo natural que se utiliza para exfoliar y suavizar la piel, especialmente en áreas secas y ásperas como los pies, codos y rodillas.
Mejora la circulación. Al utilizarla para masajear la piel, se estimula la circulación sanguínea, lo que ayuda a promover la regeneración celular y mejora la apariencia de la piel.
Previene callosidades y durezas. Es efectiva para prevenir la formación de callosidades y durezas en los pies, ya que ayuda a eliminar la piel muerta y suaviza la piel.